Los peques de primero de Primaria han protagonizado un trimestre lleno de descubrimientos en la asignatura de Natural Science gracias a un proyecto centrado en el cuerpo humano, en el que han aprendido a través de la experimentación, el juego y actividades muy vivenciales.
El proyecto comenzó con el estudio de las partes del cuerpo mediante la creación de murales a tamaño real, una actividad que permitió a los estudiantes comprender de forma visual y participativa cómo está formado nuestro cuerpo.
Uno de los ejes principales fue el trabajo de los cinco sentidos. Para entender el gusto, los niños y niñas realizaron pruebas con los ojos tapados, identificando diferentes sabores. El tacto lo exploraron introduciendo las manos en la “caja de los sentidos”, donde debían adivinar objetos a partir de sus propiedades, que posteriormente recogieron en un mural.
En cuanto al oído, identificaron sonidos cotidianos como electrodomésticos, animales o incluso las voces de sus compañeros. La vista se trabajó mediante un sorprendente experimento en el que los colores parecían desaparecer ante sus ojos debido a la refracción. Por último, el olfato se desarrolló creando ambientadores caseros con plantas aromáticas, una actividad tan creativa como sensorial.
El proyecto también acercó al alumnado al mundo de la ciencia a través de la figura de Marie Curie. Gracias a ello, descubrieron cómo podemos observar los huesos en el interior del cuerpo. A través de canciones y dinámicas, aprendieron sobre el esqueleto, las articulaciones y los músculos, así como las diferencias entre ellos y la importancia de cuidarlos diariamente.
Una de las experiencias más enriquecedoras fue la visita de una madre de la clase, quien explicó de forma muy práctica el funcionamiento de huesos, músculos y articulaciones. Durante su taller, el alumnado llegó a construir su propia mano robótica, combinando ciencia y creatividad.
Como cierre del proyecto, la clase se transformó en un hospital. El alumnado creó sus propias identificaciones como médicos y médicas, diseñó tarjetas SIP para acudir a consulta y participó en divertidos juegos de rol donde pusieron en práctica todo lo aprendido.
Sin duda, ha sido un trimestre en el que aprender ciencia ha significado experimentar, crear y, sobre todo, disfrutar.
Learning is fun!







