Hoy la clase de 3º de ESO se han convertido en una auténtica máquina del tiempo gracias a una divertida clase de matemáticas.
Divididos en grupos cooperativos, nuestros alumnos han dejado atrás el libro y las actividades convencionales para adentrarse en el fascinante mundo de las fracciones en el Antiguo Egipto.
A través de jeroglíficos, fracciones unitarias y los misterios del famoso ojo de Horus, los alumnos/as han descubierto cómo se calculaba el grano y la capacidad en aquella época mediante unidades como el heqat, el oipe o el henu.
La experiencia ha demostrado que trabajar en equipo no solo fomenta el compañerismo y el debate constructivo, sino que hace que conceptos abstractos como las matemáticas cobren vida de una manera totalmente diferente y motivadora.
¡Una gran aventura de aprendizaje!


















































