La magia está presente en la clase de infantil 3 años

El pensamiento mágico de los niños es una etapa que está contemplada entre los dos y los siete años. Una fase completamente normal y necesaria para el desarrollo de nuestros niños. La fantasía juega un papel fundamental en el niño, aumenta su creatividad y es un excelente elemento motivador.

Y, la motivación es imprescindible para la construcción de aprendizajes. A través de la magia podemos potenciar los buenos comportamientos, fomentar el respeto, trabajar nuevos hábitos, … y conseguir en el niño todo aquello que nos propongamos.

Hace unos días, “la brujita Tapita” nos dio una gran sorpresa. Por la mañana, oímos campanitas, pero no sabíamos de dónde venían, encontramos estrellitas brillantes por el suelo y dos escobas en la puerta de clase, vimos un gato negro correr por el jardín, … ¡Algo extraño estaba pasando!

Por la tarde, antes de entrar a clase, observamos que la cristalera de la puerta estaba oscura y un olor a incienso recorría todo el pasillo. ¿Qué estaba ocurriendo? Todo ello, nos puso en alerta y muy despacio abrimos la puerta.

¡Guau¡ Nuestra clase se había convertido en un escenario mágico muy  otoñal , había lucecitas que brillaban por todas partes, grandes piñas, hojas, granadas, varitas y ollas con pociones mágicas por el suelo. De fondo, se escuchaba una música muy suave con el sonido de los pájaros y del agua de una fuente.

Con cierta incertidumbre y asombro fuimos entrando en aquel mundo fantástico y extraño. Una jirafa que estaba dormida en el suelo, poco a poco, comenzó a despertar moviendo y estirando sus largas patas. A continuación, cogió una campana, la hizo sonar y unos seres mágicos que estaban acurrucados encima de una mesa, comenzaron a moverse, a reír y a saltar. ¡Eran hadas!

Nuestros ojos se iluminaron y nuestras caritas se quedaron pálidas cuando vimos quienes eran. “La Brujita Tapita y las hadas del bosque habían venido a la clase de P-3.

¡Cuánta emoción y alegría sentimos en ese momento! ¡Cuánto deseábamos conocerlas! Fue una tarde inolvidable e indescriptible; jugamos, cantamos, bailamos, nos dieron estrellitas y varitas mágicas, hechas con las ramas secas de los árboles del bosque.

Nos dio mucha pena despedirnos de ellas, lo estábamos pasando muy bien, pero nos dijeron que tenían que regresar porque las demás hadas y duendes les estaban esperando. Cogieron sus “escobitas mágicas”, se subieron a ellas, nos dijeron “hasta pronto” y desaparecieron. “La Brujita Tapita” había venido a darnos las gracias por toda nuestra ayuda y nos felicitó por nuestro esfuerzo y trabajo.

Muchos de nosotros, le dimos a la brujita nuestros “chupetes y bibes” para que se los llevará en su cajita brillante y se los diera a los conejitos que habían nacido en su bosque. Pues, ya no los íbamos a necesitar, somos niños/as de P-3 y muy mayores para ello. La “Brujita Tapita”, días después, nos envió una carta y nos dijo que todos los animalitos del bosque estaban muy contentos con los niños/as de P-3 del Colegio Alonai.

El pensamiento mágico es una de las etapas más bonitas y positivas que nuestros “peques” pueden experimentar. Una época en la que todo es posible y el único límite es la imaginación.

En estos momentos, tenemos en nuestra mano la capacidad de fomentar esa imaginación.

“Comparte su mundo y acepta que, en él, la magia es posible. Un lugar para crecer y soñar, pero, sobre todo, para no olvidar”

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