Hay momentos en los que se escucha el silencio, las miradas brillan y las sonrisas se escapan, en esos instantes se siente la magia y eso es lo que ocurrió en Alonai cuando Alberto Celdrán estuvo con nosotros.

Los más peques del cole, acompañados de papá o mamá, escuchaban embelesados los breves relatos, que, acompañados de música, invitaban a algunos espontáneos a acompañar a Alberto bailando.

A partir de Infantil hasta 6º Primaria los cuentos se sucedieron, con esa forma tan especial de contarlos que arrancaba a partes iguales risas y asombro, trasladando a niños y no tan niños a los lugares narrados en sus historias con la voz y un ukelele como únicos instrumentos.

Gracias Alberto por tanta emoción y tanta magia. Esperamos volver a escucharte pronto.