Como todas las grandes aventuras, también la de Alonai Space Station llegó a su fin.
Para los niños y las niñas de Maternal fue un viaje increíble lleno de sorpresas, descubrimientos y aprendizajes a través de juego y muchas actividades sensoriales y motoras.
Nuestros pequeños amigos y amigas mezclaron colores; exploraron las texturas de la pintura y de la espuma y las convirtieron en cremas, pasteles, helados, champús; construyeron torres y castillos; notaron la suavidad de los pañuelos en sus caras y cuerpos; se escondieron para volver a aparecer; perfeccionaron el equilibrio pasando de caja en caja y otros obstáculos; lograron correr más rápido y moverse en el agua con más seguridad; aprendieron nuevas canciones y también habilidades como quitarse/ponerse la ropa, los zapatos o guardar sus toallas.
Lo más bonito, sin duda, para nosotras, las tutoras, fue ver a los niños y las niñas contentos/as, disfrutando, jugando y descubriendo algo más sobre el mundo que les rodea.
La aventura del saber solo acaba de empezar.




